LA MAR Y EL CIELO

La mar quiso hacerse cielo
y compró un trozo de añil
a la primavera enchida
del aire fresco de abril.

Al llegar la madrugada
las estrellas no sabían
si eran luz o si eran agua
si era noche o si era día

Y las flores que despiertan
a la vida en esplendor
creyeron ser mariposas
con canto de ruiseñor.

Bailan el agua y la noche
por pulida y blanca sal
junto a sirenas montadas
en caballitos de mar.

Se baña el sol en el viento
se tiende en polvo de nacar
y fundido queda el tiempo
dormido en la playa anclada.

Se salpican las estrellas
de iris y sutil rocío
es el halo de la luna
puertas del solaz navío.

Quiso el esquivo horizonte
unirse al cielo infinito
y en olas de espuma y algas
toca al cielo el mar benddito.

Quiso el azul asomarse
a salada inmensidad
y derramó mil luceros
al profundo y verde mar.

Al llegar la madrugada
las estrellas no sabían
si eran luz o si eran agua
Si era noche
o más bien día.

Destellos del sol naciente
van dibujando senderos
y en los albores del día
quedan juntos mar y cielo.

Hasta el viento del levante
prendado de esos amores
ante tan bello romance
llenó cielo y mar de flores.

Opina

*