OTOÑO

El otoño ha venido con su nueva luz, rosada y húmeda. Con sus mañanas de nubes agrisadas y rocío fulgurante, esos pequeños mundos de cristal líquido sobre las hojas que tristes pierden su lozanía. La savia que las alimentaba se duerme en las raíces que se desperezan bajo la tierra agotada esperando el resurgir de la lluvia templada y los mantos de nieve que alimenten su reposo.
Los pájaros emigran buscando la bonanza de la primavera que a otros parajes lleva su legado, eclosionando la vida ante la expectación armoniosa de un proceso inmutable, mientras tanto el otoño se instala reposando sobre las hojas muertas que yacen bajo el esqueleto de los árboles marchitos en el paréntesis de la vida.
Lucía V. Moya.

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